Porqué el sector privado debe aumentar la financiación directa al Fondo Mundial

7. COMMENTARIO
14 Feb 2014

por NjihiaMbitiru

En diciembre de 2013, el representante del sector privado para el Fondo Mundial anunció con orgullo que a través de una serie de campañas e iniciativas, se han recaudado más de $108 millones para los fondos de financiación en la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria. Esto incluye ganancias de las ventas de ropa y otros artículos con marcas específicas del Proyecto (Red). Sin embargo, no incluyó, una contribución del sector de telecomunicaciones y telefonía móvil.

Esta es una enorme omisión por un sector que tiene una cantidad considerable de seguidores  en países lidiando con las consecuencias económicas y de salud de estas tres enfermedades. No se me ocurre nadie que conozco que haya sufrido de la tuberculosis, que haya contraído la malaria, o que esté infectado con el VIH y que en algún momento no haya tenido un teléfono móvil. El sonido de llamada de Nokia o Samsung compite con el canto del gallo en cada aldea que he pisado en mi Kenia natal.

Hagamos un cálculo aproximado basado en la estimación del Fondo Mundial de 8,5 millones de vidas salvadas gracias a los programas que ha apoyado en 150 países.

Para muchas personas en los países en desarrollo, los costos promedio de teléfono móvil están  entre $30 y $60, con la tecnología de teléfono inteligente multipliquemos ese precio por tres, cuatro o hasta diez veces . Conservadoramente podemos decir que los fabricantes de teléfonos móviles han ganado aproximadamente $380 millones de parte de esas personas, incluso si cada una de ellas sólo hubiera comprado un teléfono en los últimos 12 años.

Aquí hay otro cálculo aproximado. El importe dado al Fondo Mundial de parte de Nokia y Samsung es  $0. Es cierto. $0. Y para no distinguir solamente a estos fabricantes principales, ¿Cuál fue el monto dado por Rim para su Blackberry o Apple para cualquier actualización  de su iPhone? $0. Y en algunos de los países donde no tienen ninguna escasez de clientes, incluso no tienen que pagar impuestos.

Entonces, ¿qué ha inhibido el apoyo del sector privado al Fondo Mundial, que, después de todo, es considerado como una asociación público-privada? Algunos sugieren que no ha habido suficiente 'retorno de la inversión' para empresas del sector privado orientadas en resultados, lo que significa que la metodología de vidas salvadas utilizada por el Fondo Mundial necesita algunos retoques para demostrar que ha sido y seguirá siendo la mejor y más eficiente manera para utilizar el dinero para la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria.

Otro argumento es que las empresas quieren evitar la doble tributación; dicen que el dinero del sector público que va al Fondo proviene de los impuestos recaudados en el sector privado. Así que ¿por qué debería la empresa X con sede en Alemania contribuir directamente al Fondo después de haberlo hecho indirectamente a través del uso del gobierno alemán de dineros fiscales como contribución al Fondo Mundial?

Yo lo considero un argumento dudoso. Apoyar directamente a la lucha del Fondo contra las tres enfermedades que pueden poner en peligro su base de clientes parece ser una práctica de negocio, tanto económica como moralmente. Además, no es sincero  equiparar el pago de impuestos y una contribución directa al Fondo Mundial. Los gobiernos ejercen discreción en su uso de los ingresos fiscales. Las corporaciones evalúan inversiones y luego toman decisiones, lo que produce rendimientos que se gravan según las obligaciones legales. Las contribuciones directas al Fondo Mundial no son obligaciones legales; son morales.

Animo a las corporaciones para ver las contribuciones al Fondo Mundial como una inversión crucial para asegurar su futuro financiero sostenible.

Piénsenlo de esta manera: cada dólar gastado en salvar vidas significa una oportunidad para que la vida contribuya de alguna manera al desarrollo económico de su país, que incluye la compra de bienes y servicios. Las personas sanas van a trabajar, ganando dinero que ellos usan para comprar cosas básicas: comida, ropa y sí, cada vez más, teléfonos celulares.

Mientras que el sector privado debería ser alentado a invertir más en el Fondo Mundial, el Fondo mismo también tiene la obligación de hacer más para alentar la inversión. Hasta ahora, las políticas de participación del sector privado han sido bastante difusas.

En su documento de política de 2009 Una Estrategia Mejorada para las Asociaciones con el Sector Privado, la asociación público-privada se describe como "un arreglo menos que óptimo" debido a la informalidad de los arreglos, ambigüedad de roles de socios y una falta de claridad sobre el financiamiento de asistencia técnica.

Este documento y las políticas del Fondo, necesitan ser revisadas. Las asociaciones público-privadas son críticas para el futuro del desarrollo global debido a lo que pueden lograr. El Fondo Mundial debe ser más creativo y proactivo en el desarrollo de sus relaciones con el sector privado y debe empujar para aumentar la financiación directa del Fondo Mundial por las corporaciones multinacionales que trabajan en países donde el fondo apoya programas. Es lo que se debe hacer. La responsabilidad social corporativa no termina con promesas; termina con una inversión en salvar vidas y el Fondo Mundial es el vehículo adecuado para invertir en la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria.

Share |

Leave a comment

Leave a comment